Islas Marías

Islas Marías, de prisión de alta seguridad a reserva natural

A partir de este verano México transforma la isla que acogió la que fue una de sus prisiones más temidas y aisladas, en una reserva natural que podrá visitarse diariamente y que aspira a convertirse en un referente del ecoturismo. Las islas Marías, situadas a 60 millas de la costa de San Blas, en la Riviera Nayarit, son un archipiélago con una enorme biodiversidad.

Islas Marías
Iglesia de las isla María Grande

Las islas Marías  empezarán a acoger visitantes a partir de julio del 2021 con el objetivo de promover experiencias de viajes sostenibles. Para ello se está actualizando una normativa que va a permitir la realización de actividades turísticas sostenibles, con el máximo respeto por el ecosistema autóctono y la potenciación de la población autóctona.

Debido a su aislamiento y la escasa interferencia humana, las islas Marías conservan una gran diversidad biológica y, por ello, fueron declaradas en el 2010 Reserva de la Biosfera por la UNESCO. Excepto la isla María Madre, que albergó una prisión federal entre los años 1905 y 2019 cuando fue clausurada, el resto del archipiélago está prácticamente deshabitado.

Tras su cierre, el edificio de la prisión ha sido objeto de una amplia reforma para convertirlo en el Centro de Educación Ambiental y Cultural «Muros de Agua – José Revueltas», cuyo objetivo será la promoción y protección de la biodiversidad, del patrimonio natural, social y cultural del país. El centro lleva el nombre del escritor y activista político José Revueltas, que fue un de los muchos reclusos célebres que se “alojaron” en la prisión.

Islas Marías
Los paseos por la playa son un sueño

Los aficionados a la observación de aves (birdwatching) van a encontrar en las islas Marías (María Grande, María Magdalena, María Cleofas y el islote de San Juanito) un lugar inigualable. Aquí habita la Amazona de las Tres Marías, un loro endémico que no se encuentra en ningún otro lugar. También se pueden ver los famosos bobos de patas azules, los sinsontes azules, los colibríes de pico ancho y otras aves migratorias como el milano pico anzuelo, el charrán del Caspio y la cerceta aliazul.

Los practicantes de buceo, ya sea snorkel o con botella, podrán disfrutar de una gran diversidad de vida marina. Arrecifes de coral, abundancia de moluscos de colores, más de 20 especies de tiburones y 10 variedades de rayas son algunos de los atractivos de estas aguas.

Estas islas son punto de partida o de parada de las expediciones para el avistamiento de ballenas. También son perfectas para la práctica del surf y otros deportes acuáticos. La isla de San Juanito tiene una de las olas más largas de América Latina.

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